Jan Amos Komenský
Jan Amos Komenský (pronunciación), en latín Comenius,
derivando actualmente en el apellido Commentz (Uherský Brod, Moravia, 28 de
marzo de 1592 - Ámsterdam, 15 de noviembre de 1670) fue un teólogo, filósofo y
pedagogo nacido en la actual República Checa. Fue un hombre cosmopolita y
universal, convencido del importante papel de la educación en el desarrollo del
hombre. La obra que le dio fama por toda Europa y que es considerada como la
más importante, es la Didáctica Magna, y su primera edición apareció en el año
de 1630. Le dio importancia al estudio de las lenguas y creó una obra llamada
Puerta abierta a las lenguas.
Se lo conoce como el Padre de la didáctica. En su obra Las
nuevas realidades, Peter Drucker realza la posición de Comenio como el inventor
del libro de texto, en un intento (exitoso por cierto) de incentivar la
autonomía del proceso formativo para evitar que el gobierno católico eliminara
del todo al protestantismo en la República Checa. «Si la gente lee la Biblia en
casa, no podrá confundirse» fue el pensamiento de Comenio.
Los grandes aportes realizados a la Pedagogía, sus viajes
por diferentes países de Europa (en muchos de ellos, invitado por reyes y
gobernadores), y la alta preparación y constancia en su labor de educar, le valieron
el título de "Maestro de Naciones".
Biografía
El lugar de nacimiento de Comenio es desconocido pero lo que
se estima es que sus padres provenían del Reino de Hungría. Por otra parte, hay
tres posibles lugares fijados para su nacimiento: Komna, Nivnice o Uherský Brod
en Moravia (ahora República Checa).
Komna es una pequeña aldea donde vivieron sus padres y de la
cual tomó su nombre (Komna > Komenský); Comenius es la forma latina).
Nivnice es la aldea donde pasó la niñez y el lugar de
nacimiento más probable.
Uherský Brod es el pueblo al que se mudó durante la niñez.
Aquí hay un museo dedicado a él.
Comenio fue profesor y rector en las ciudades de Přerov y
Fulnek, en Moravia, hasta el inicio de la guerra de los Treinta Años, cuando el
ejército del Sacro Imperio envió al exilio a los habitantes de Moravia. Se
estableció en Leszno (Polonia) y como obispo de los moravos ayudó a mantener la
unidad de su grupo. En 1638 fue invitado a Suecia para participar en las
reformas educativas. El gobierno inglés le hizo una invitación similar, pero en
1641, poco antes de que estallara la Guerra Civil inglesa, se marchó de la
isla, volviendo a Suecia, donde trabajó hasta 1648. Después pasó a Polonia,
Hungría y Holanda.
Influencia en la educación
Comenio defendía la importancia del poder de la educación
para mejorar al hombre y a la sociedad. La educación debía ser universal, tener
orden y método, ser amena. El alumno debería ser el centro de atención. Para
Comenio, enseñar se debe a una disposición de tres cosas: tiempo, objeto y
método. Aportó ideas educativas basándose en tres métodos: comprender, retener
y practicar. La finalidad de ello era mejorar la enseñanza para el alumno. Se
inclinó a la capacidad de sensibilidad del profesor hacia el alumno, así como a
la interacción y con ello garantizar el éxito del aprendizaje.
Entre las obras que escribió, la de mayor interés es su
“Didáctica Magna", uno de los primeros libros escritos sobre el tema de
educar a los niños y dirigir bien la escuela. A través de sus distintas obras,
propuso un método didáctico.
Comenio dio inicio a los textos ilustrados para niños, con
figuras de animales y acciones, graduados de fácil a difícil, haciendo que el
alumno pudiera entender con mayor facilidad. Fue el primero que presentó una
metodología de la educación basada en la unión de la pedagogía con la
didáctica. Con este sistema quería dirigir la progresión moral e intelectual
del alumno.
Obra
Comenio es muy conocido por sus contribuciones a las
técnicas de enseñanza que, junto con sus principios educativos, se desarrollan
en su gran obra Didáctica Magna. En ella señala cuál es su concepto de la
enseñanza que se resume en una frase suya: "enseña todo a todos". Fue
el primero en instruir lenguas tradicionales mediante el uso de pasajes de la
misma y de la traducción correspondiente en la lengua moderna.
Su Orbis Pictus (1658) muestra un mundo visible en dibujos,
un libro para el aprendizaje del latín, que parece ser el primer libro
ilustrado para niños. Hoy en día podemos encontrar muchos libros ilustrados y
deberíamos tener en cuenta a Comenio, de quien podemos claramente decir que fue
su inventor. Incluso Goethe, cuya niñez transcurrió cien años después de que se
publicara Orbis Pictus, considera, con el mayor agradecimiento a este librito,
como uno de sus primeros tesoros. Durante todo el siglo siguiente, fue imitado
con ediciones cada vez más lujosas.
Pero quizá su obra más personal sea El laberinto del mundo y
el paraíso del corazón, una incisiva sátira social en la que propone que el
filósofo debe refugiarse en el interior de sí mismo, en el que llama «el
paraíso del corazón»
Didáctica Magna
La Didáctica Magna es en la literatura pedagógica una de las
obras más leídas; obedece a una especie de biblia, a una especie de precepto o
dogma del cual los pedagogos no deben prescindir, pues gran parte de lo que hoy
se conoce y reconoce, en términos de valor pedagógico, se encuentra influido
(aún no se sabe si de manera consciente o inconsciente) por esta obra. Comenio dividió
su obra Didáctica Magna en tres partes:
- Didáctica General (Cáp. 1 – 9)
- Didáctica Especial (Cáp. 10 – 14)
- Organización Escolar (Cáp. 15 – 33)
La palabra didáctica proviene del griego διδακτικός, ή, όν
didaktikè significa el arte de enseñar. Magna significa grande moralmente. Esta
obra recoge el necesario método. Comenio busca la sistematización de los
procesos educativos. Se preocupa de las diferentes etapas del desarrollo
educativo y separa por edades la educación con el fin de colocar los conocimientos
en espiral. Habla de la globalidad de las unidades, aspecto que hoy en día aún
se tiene muy en cuenta. Cada aprendizaje debe formar parte de otro o inducirlo.
El autor es el primero en tener cuenta al alumnado y sus necesidades. Comenio
también menciona que cada alumno es diferente. Y no hay que menospreciar a
ninguno. No debe hacerse distinción social o de género. La mujer ha sido creada
a la semejanza de Dios, es un ser racional al igual que el hombre. Comenio
también creía que la mujer es buena para la Ciencia y que debería tener
estudios científicos para posteriormente seguir con la educación universal.
Díaz Barriga considera un error atribuir a las pedagogías
anteriores al momento que describimos la noción de programas de estudio. En el
siglo XVII, Comenio utiliza el término Plan de estudios para establecer, como
un señalamiento amplio, el conjunto de temas a trabajar en el sistema escolar.
En este sentido, es un error sostener que en la escuela tradicional "el
profesor recibe ya hechos los programas, que hacerlos es responsabilidad que no
le compete… Entendemos que en lo que se puede denominar "la escuela
tradicional" (siglo XVII a XIX), los planes de estudio son considerados
desde la didáctica como una propuesta de temas muy amplios a desarrollar en el
transcurso de una etapa académica. En cuanto a la noción de programas de
estudio, concluimos que no existe, en este momento, en parte porque las grandes
reflexiones acerca de la Didáctica se dan antes de que se conformen los
sistemas educativos y se establezcan las leyes sobre la obligatoriedad de la
enseñanza, y, en parte, porque desde este pensamiento didáctico se establece la
función intelectual del docente como una función insustituible.
Didáctica General
En el vientre materno se prepara el cuerpo para ser
habitación del alma. En la tierra el alma se prepara para la vida eterna,
"Dios creó todo para dárselo al hombre". En ella, el hombre debe
lograr fines secundarios: criatura racional, criatura señor de las criaturas y
criatura a imagen y complacencia de su creador; va a ser conocedor de todas las
cosas, dueño de ellas y de sí mismo y como fin, tendrá la búsqueda de Dios.
Tomemos en cuenta que el hombre, para Comenius, es sabio, bueno y tiene una
inteligencia con la cual él puede percibir el conocimiento de las cosas y de
Dios. Somos un milagro, estamos hechos a su imagen y semejanza. Tenemos un
esquema del universo, estamos dotados de sentido y siempre estamos en busca
constante de aprender para llegar a una perfección y a ser felices. Comenio nos
habla de la honestidad, y la base de ésta es la armonía. También nos dice que
la religión es una forma de vida, basada en una relación esencial de una
persona con el universo o con Dios.
Nos habla de las "semillas" de Ciencia, honestidad
y religión, que en muchos casos no han dado frutos. Con esto vemos que "el
hombre es hombre" cuando hace lo que tiene que hacer en la vida: ejercicio
mental, enseñanza y dar a cada quien lo que merece. La formación de la persona
se debe dar en la infancia, porque allí no tiene bien estructurados los roles
que le está marcando la comunidad; sin embargo, en la adolescencia es donde más
se debe enseñar para reafirmar los conocimientos infundidos en la etapa
anterior.
Hay que poner mucho énfasis en el modelo de padres que se
tiene, porque por medio de ellos dependerá la educación que tengan los hijos
frente a la sociedad. Los maestros son los principales moderadores primarios
para dicha formación. Todos los hombres deben ser bien preparados y educados en
su vocación, para esto a algunas personas habrá que educarlas desde la infancia
ya que unas tardan más que otras para poder asimilar un conocimiento. Pero hay
que tomar en cuenta algo importante; nadie deber ser excluido de una educación
ya que es la principal fuente de sabiduría del propio ser humano. A todos, por
consiguiente, hay que tratarlos como se merecen y no menospreciar a otros que
les cuesta más trabajo asimilar una cosa, por eso también hay que explicar todo
de acuerdo a la capacidad de cada persona. Todos los hombres deben ser
encaminados a los mismos fines, son únicos e irrepetibles, con capacidades y
limitaciones con virtudes y habilidades, con aptitudes y destrezas.
Didáctica especial
"El hombre es la criatura postrera, la más absoluta, la
más excelente de todas las criaturas”. Lo fundamental para el hombre, es
conocerse a sí mismo como una criatura de Dios que está hecho a su imagen y a
semejanza; con esto nos da un panorama absoluto de los dichosos que somos al
encontrarnos en esta vida.
Ahora cabe mencionar "No debemos aprenderlo, sino
haberlo aprendido", es decir que todas las cosas sean siempre bien
aprendidas por medio de un hábito y costumbre que nos lleve a mejorar siempre
como persona y como ser humano. Hay que inculcar buenas costumbres y el arte de
formar las mismas, puede expresarse en reglas diferentes: todas las virtudes
deben ser enseñadas, en primer lugar se deben enseñar las cardinales:
prudencia, templanza, fortaleza y justicia. Desde el primer momento de la
infancia se debe dar una buena educación, las virtudes se aprenden del espíritu
y es necesaria la disciplina para prevenir las malas costumbres. La piedad es
un don de Dios y nos viene del cielo, siendo doctor y maestro de ella el
Espíritu Santo.
Organización escolar
Comenzamos con la felicidad y sus fundamentos para poder
enseñar a los adolescentes: se inicia temprano, antes de la corrupción de la
inteligencia, se actúa con la debida preparación de los espíritus, va de lo más
fácil a lo más difícil, se procede despacio con todo, no se obliga al
entendimiento a algo que no le convenga, siempre es por un mismo método. La
cultura-latina es y consiste en la educación general de todos, se educan
virtudes como ya había mencionado antes, no solo se educa a los hijos de los ricos
sino a todas las clases sociales. No es necesario que la escuela esté llena de
gritos o golpes, debe necesariamente tener vigilancia y atención para todos sin
ninguna excepción. La disciplina más rigurosa no debe emplearse con motivo de
los estudios sino para la corrección de las costumbres. La academia es el más
elevado conocimiento y de desarrollo para la persona estudiante, sus
procedimientos son fáciles y prácticos, siempre buscan ir al fondo de las
cosas, jamás se quedan con la primera impresión, son sabios y se ilustran en
los libros. Hay una gran necesidad para reformar las escuelas y se sugieren los
siguientes puntos:
- Método de enseñar alcanzando la perfección
- Ensayos de los inventores del arte tipográfico
- Producir vastos ejemplares
- No ser semejantes por sus características
- Elegancia y primor
- Revisar y corregir
- En papel fuerte para que no se corra la tinta.
En su didáctica magna, hace una reforma de la organización
escolar, distingue cuatro escuelas muy parecidas a las actuales:
La escuela maternal: Sería la comparación a la guardería,
que en total llegan hasta los 6 años. En esta el autor dice que se deben
enseñar las ciencias.
La escuela elemental: Es el equivalente a primaria (hasta
sexto) que llega hasta los 12 años. En la época del autor, era obligatoria
igual que en la actualidad. En ella se enseña una instrucción general y
virtudes. Se cultiva la inteligencia, la memoria y la imaginación.
La escuela latina o gimnasio: lleva de los 12 a los 18 años.
Sirve para preparar a los alumnos para estudios superiores. Cuando acaban esta
escuela los alumnos realizan un examen para comprobar quienes son aptos para
entrar en la academia. Este examen es muy parecido al de selectividad.
La academia: de los 18 a los 25 años, es muy parecida a la
universidad, lo único es que ahora hay carreras que no duran tanto tiempo y
gente que no tarda tanto o que tarda más que hasta los 25 años en aprobar. El
Estado concedía becas como hace ahora.
Comenio introduce una innovación: El estudio de las mujeres,
ya que estas, reconoce, son tan o más inteligentes que los hombres, también
incluye la educación para las mentes menos capacitadas, ya que estas son las
que más ayuda necesitan para llegar, aunque sea, a aprender costumbres. Intenta
que el estudio empiece en una cosa sencilla y esta te lleve a una más compleja.
También intenta que la educación sea razonada que los alumnos antes de
preguntar reflexionen sobre ello. La educación debe llevarles a la libertad, el
gozo de vivir y la dicha.
A lo largo de la historia de la humanidad, el análisis de
las necesidades del hombre ha ocupado un lugar importante que aún conserva. Si
bien éste análisis ha abarcado diferentes campos de la vida humana, el área que
aparenta ser el centro, es la Educación. Y si bien ha habido interrupciones en
la constitución del discurso pedagógico moderno, no podemos ignorar que las
mismas han servido como momentos de observación y reflexión para la
configuración de un nuevo discurso basado en los anteriores. Desde Comenio, la
discusión sobre la escuela transcurrió por diferentes caminos, pero siempre se
coincidió en la necesidad de educar al hombre para la sociedad en que vive.
Es así que vemos a Comenio presente hoy a través de la
simultaneidad, la universalidad de la educación, y la alianza escuela-familia.
Para este hombre, el único modo de que el individuo llegue a ser un hombre
genérico y logre alcanzar la perfección es que no quede hombre sin llegar al
saber erudito y es la escuela el vehículo por excelencia que está en
condiciones históricas y tecnológicas de transmitirlo. Él promovió la reforma
educativa a partir de un supuesto básico considerando que dado un alumno, un
docente y un contenido, se podía modificar al alumno aplicando un método para
acercarlo a un ideal socialmente aceptado. Como observador de la realidad de su
época, calificó a las escuelas como “mataderos de mente” y su propuesta de
cambio se fundamentó en tres premisas fundamentales: orden y método, facilidad
para aprender y enseñar y solidez en todos los campos. Es por esto que su Didáctica
Magna se transformó en la “caja de herramientas” de todo docente. Cambió los
castigos físicos por el amor y la comprensión, determinó la necesidad del
aprendizaje gradual y estandarizó la importancia de considerar a la educación
como un proceso que abarca toda la vida del individuo. Es aquí donde cabe
analizar a quienes Comenio consideraba “alumnos”.
Su propuesta era para “todos, todo y totalmente” como ya se
citó al comienzo. Puede tomarse como demasiado amplio su concepto, pero en
realidad observamos que su “todos”, era todos los niños sin deferencia de sexo,
condición social o edad. Su “todo” era lo que el alumno necesitaba para su vida
de infante y su “totalmente” involucraba al hombre íntegro considerando su vida
intelectual, espiritual y física.
La escuela es pensada por Comenio, basada en una alianza
escuela-familia, que imparte conocimientos estandarizados por medio de un libro
único, que, a través de un método, instauraría una nueva forma social esencial
en la vida de todo ser humano. Sin embargo, muchos años debieron pasar para que
sus ideas se vieran plasmadas en las escuelas, que recibían al cuerpo infantil
desplazado del seno de la familia, considerada incapaz de llevar adelante la
tarea de educar. Este traspaso se basaba no sólo en esa incapacidad, sino
también en que los niños aprenden mejor con otros niños y en manos de personas
especializadas en el arte de educar: los maestros. Dijo Comenio “...la escuela
debe ser un grato preludio de nuestras vidas...”.
Y el discurso pedagógico siguió su curso, entre
interrupciones y grandes cambios para llegar a nuestros días y encontrarse
actualmente pasando un momento de transición que requiere de todos: Estado,
docentes, alumnos, padres, etcétera.
El reformador de la humanidad
Como ya hemos mencionado en pocas palabras, la educación se
coincide en la necesidad de educar al hombre para la sociedad en que vive. Es
muy importante decir que las ideas principales de Comenio consisten en la
corrección total de la humanidad y no en el sistema educativo. Para conseguir
sus propósitos, Comenio empieza con la corrección del individuo porque sólo el
individuo reformado puede favorecer a la corrección total de la humanidad. Hay
que dar la mejor educación y formación a la gente, porque la educación es la puerta
que nos lleva al saber y el saber es el medio que nos lleva a la corrección del
mundo. Por tanto, la pedagogía y didáctica no fueron los objetivos sino los
medios para conocer el mundo. Comenio se interesó por la pansofía, un sistema
de la cognición bien ordenado, la filosofía que a través del conocimiento
intenta armonizar el mundo y eliminar las barreras entre la gente, por ejemplo
los obstáculos lingüísticos. En esta filosofía, según él, consiste la
reformación de la humanidad. Comenio entiende a la nación como una unión de la
gente con una lengua, zona, cultura, economía y con un gobierno. Las naciones,
con respecto a sus diferencias, deberían unirse a los conjuntos superiores, es
decir, a una federación universal de los estados y naciones. Al final de su
vida, después de desilusionarse por los monarcas alumbrados, llegó a la
conclusión de que el mejor conjunto es la república.
De rerum humanarum emendatione consultatio catholica
En su obra fundamental, <<De rerum humanarum
emendatione consultatio catholica>> que escribió durante un tercio de su
vida, trata sobre estas ideas que armonizan el mundo. Tiene ocho partes:
Panegersia, Panaugia, Pansofia, Pampedia, Panortosia, Panutesia y Lexicon reale
pansophicum. En Panortosia explica sus ideas sobre el estado libre y colectivo,
donde los conflictos se solucionan con el tribunal de paz, sin guerras y
violencias. La obra de Comenio tiene muchas caras, sobre todo representa un
programa reformatorio. Trató de armonizar la humanidad y esta idea, aunque con
los aspectos utópicos, capta la atención del hombre actual tanto, que podemos
considerar a Comenio como un filósofo contemporáneo.
América Latina en su obra
De forma conjunta con la educación universal hay que
mencionar un gran interés por América Latina de Comenio. En sus obras podemos
encontrar muchas referencias de este continente. Un historiador de Hungría,
Tibor Wittman, advirtió de las menciones sobre América Latina en las obras
pansóficas de Comenio. Al tratado de Wittman enlazó Josef Polišenský, un
profesor de historia checo. En concreto, mencionó la obra Truchlivý donde
Comenio habla sobre Bartolomé de las Casas y Posel míru donde trata sobre las
navegaciones de los españoles al Nuevo Mundo.

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